Libros para el verano

Como se acerca el verano y uno tiene mucho más tiempo para leer  en Leo, leo ¿qué lees? nos gustaría saber qué libros nos recomendáis para  los próximos meses. De momento hemos empezado por preguntar a los profes y esto es lo que nos han dicho:

Alicia (profesora de Francés de ESO): El niño con el pijama de rayas de  John Boyne y El principito de Antoine de SaintExupery.

Elvira (profesora de Lengua de ESO):   Momo, de Michael Ende y cualquier historia de Asterix. Y ya que este año se celebra el aniversario de Charles Dickens, este puede ser un buen momento para volver a alguna de sus obras más famosas como Historia de dos ciudades, Oliver Twist o Tiempos difíciles.

Luis Ángel (profesor de Música de ESO y Primaria): recomienda Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain.

Estela (profesora de Lengua de ESO): recomienda  La muerte en venecia de Thomas Mann, y para los más pequeños las divertidas historias de Taco Retaco y el señor Tufa.

Candelas (profesora de Matemáticas de ESO): El asesinato del profesor de matemáticas de Jordi Sierra i Fabra.

Maria José ( profesora de Ética de ESO): Martes con mi viejo profesor de Mitch Albon, Miryam. San Pablo. de Silvia Vecchini, El chico que encontró la felicidad de Edward Van de Vendel, Cartas de amor de 0 a 10 de Susi Morgenstern, El beso del Sahara de Gonzalo Moure y Diarios del CO2: 2015, de Saci Lloyd.

Continuará…

Emulando a Quevedo

Si Quevedo hubiera vivido en el siglo XXI  se habría sorprendido con  esta descripción conceptista del imaginario Inquisidor Tortostada que nos llega desde 3º B y hace que hasta el dómine Cabra del Buscón  parezca un modelo de belleza y elegancia.

El inquisidor Tortostada.

Nada más verle, sentirás un puñetazo en los ojos. Es más feo que pegarle a un padre en la puerta de la Iglesia con un calcetín sudado, pero tiene unos dientes como perlas (escasos). Sus manos son Siberia y sus pies caben por el ojo de una aguja. Los pelos de su cabeza están más ausentes que la bondad y compasión en Adolf Hitler. Bebe más alcohol que Mario Vaquerizo, por lo que está constantemente ebrio. Es muy ladrón pues le robó el cuerpo a un elefante y lo cambió por el suyo. La ropa se la hace a medida, porque la talla XXL le va pequeña. Su higiene es pésima, sus axilas podrían matar a 50 vikingos. No se ha sonado la nariz nunca y los mocos que tiene colgando dice que le dan suerte. El médico dijo al nacer: “si no llora es un tumor”.

 Esteban Pérez Ramírez