Greguerías 2013

Los libros son los ladrillos con los que se contruye el saber.

En cajas de pinturas guardan los niños sus sueños.

Natalia Beni

Avestruces: Gallinas de carnaval.

Victoria Domínguez

Los números son los soldados de las matemáticas: la suma es el sargento, la resta el capitán, la multiplicación el coronel y la gran raíz cuadrada es el general.

Una pistola de agua es la mejor arma contra la falta de higiene.

Cristian Paredes

El verano es la barba del año.

El turrón duro es el turrón blando del año pasado.

Ernesto López

El tornillo es el primo “enrollado” del clavo.

¿Qué es un paso de cebra? Una cebra atropellada.

Wendy Osorio

Un puma es un  león recién afeitado.

Un oso polar es un oso pardo lavado con lejía.

Aniana Mahave

Cielo anochecido: manta de esplendores.

Una sonrisa en una gran isnpiración para la vida.

Javier Padilla

Jóvenes poetas

Hoy queremos hacernos eco de la creatividad de nuestros alumnos de 2º B que, tras estudiar los súbgeneros de la lírica, han compuesto Odas y Elegías. Estos son algunos ejemplos.

A mi bolígrafo

Tú, boli,

que tan simple eres

y a la vez tan útil.

Tú, que impregnas el papel con tu tinta,

dejando palabras escritas.

Querido boli ¿qué haríamos sin ti?

Ni siquiera el lápiz te puede sustituir.

El mayor de los hermanos

de las plumas de antaño,

te utilizamos en nuestro día a día

cada día, cada mes, cada año.

Laura Bañuelos

Carnaval

Empieza a esconderse el sol,

pronto llegará la luna,

y no estaremos a oscuras

pues todo es luz y color.

Todo parece bailar

al ritmo del Carnaval.

El cielo empieza a brillar,

comienza la fiesta ya.

¡Oh, Carnaval luminoso!

¡Oh, Carnaval colorido!

Sin ti estos días de frío

serían muy aburridos.

Carmen Martínez

Emulando a Quevedo

Si Quevedo hubiera vivido en el siglo XXI  se habría sorprendido con  esta descripción conceptista del imaginario Inquisidor Tortostada que nos llega desde 3º B y hace que hasta el dómine Cabra del Buscón  parezca un modelo de belleza y elegancia.

El inquisidor Tortostada.

Nada más verle, sentirás un puñetazo en los ojos. Es más feo que pegarle a un padre en la puerta de la Iglesia con un calcetín sudado, pero tiene unos dientes como perlas (escasos). Sus manos son Siberia y sus pies caben por el ojo de una aguja. Los pelos de su cabeza están más ausentes que la bondad y compasión en Adolf Hitler. Bebe más alcohol que Mario Vaquerizo, por lo que está constantemente ebrio. Es muy ladrón pues le robó el cuerpo a un elefante y lo cambió por el suyo. La ropa se la hace a medida, porque la talla XXL le va pequeña. Su higiene es pésima, sus axilas podrían matar a 50 vikingos. No se ha sonado la nariz nunca y los mocos que tiene colgando dice que le dan suerte. El médico dijo al nacer: “si no llora es un tumor”.

 Esteban Pérez Ramírez

Jóvenes creadores: Microrrelatos de terror

Se nos ha puesto la piel de gallina al leer estos relatos de miedo escritos por alumnos de 2º de ESO. Aquí iremos publicando algunos.

“La sombra del reloj”

Me desperté sudando como cada vez, a media noche, desde que vi… no lograba recordarlo.Caminé hacia la cocina y ahí estaba, ese reloj…… daban las doce, su tic… tac… chirriante y aterrador se amplió y desperté del trance al que estaba sometido y lo recordé todo…….. Su cara monstruosa y desgarrada, sus manos grises y negras…. ¡todo! Empecé a sudar y lo vi todo negro, la mano se me estaba acercando y me agarraba de la pierna. El corazón me empezó a latir con fuerza y quise gritar y despertarme de esa pesadilla, pero no podía. De repente, sentí como si me cayese de un rascacielos y me hubiera muerto, pero seguía vivo, atrapado, y de repente…. ¡VICTOR A DESAYUNAR!
Fui a la cocina y de nuevo el TIC……TAC….TIC…

Inés Elvira

Sali de casa y me dirigi al parque donde corría todos los días.
No debería haber ido, estaba muy cansada. De repente alguien apareció de la nada, haciendo que me diera un fuerte golpe con el suelo. Lo que ocurrió en la siguiente hora y media no lo puedo contar, ya que no lo recuerdo, sólo se que cuando me levanté pidiendo ayuda no había nadie, y creía haber oído algunos ruidos extraños y una sombra entre los arbustos. Me levanté temblorosa, pero enseguida me volví a tumbar. Había un charco de sangre en el suelo, junto a lo que parecía un cuchillo. Me levanté y salí corriendo. Sentía que la sombra me seguía en los arbustos, pero no le hize caso. Solo quería salir de allí.

Cristina Rodríguez

NO TENGO MIEDO

Estaba solo en casa. Eran las diez de la noche y era viernes Yo estaba descansando en mi cuarto cuando, de repente, oí que un ruido que venía del piso de abajo. Yo no me atreví a salir de mi cuarto. De pronto alguien o algo abrió la puerta muy despacio, pero yo no vi a nadie. Cuando quise a cerrar la puerta, algo me lo impidió y me obligó a mirar hacia el espejo. Por fin lo vi. Era HARRY JOY…

Joao Pires

“La Garramancha”

Junto a un camino, entre dos pueblos, existe una iglesia en ruinas de la que, en las noches de frio invierno, salen unos terribles lamentos.

Esta es la historia de la “Garramancha”, una mujer de triste figura, que tenía un ojo tuerto. Marcada por tal desfiguración en su rostro era despreciada por la gente de la comarca. Ella se pasaba las horas sentada delante de una ventana, alguna vez se asomabay escupía a los chiquillos que pasaban por allí. Cierto dia arrojó todos los muebles por la ventana y la gente, creyendo que estaba totalmente loca, la encerró en la torre de la iglesia en ruinas. Un día mis amigos y yo fuimos con las bicis hasta las ruinas. Pedro, mi amigo, fue el único que se atrevió a entrar y dijo que, en la torre, había visto un ojo que le miraba intensamente. Nosotros salimos corriendo.

Mi abuelo dice que si te mira el ojo de la “Garramancha”, tienes que tirarle  piedras  hasta que lo cierre,  si no lo haces aparecerás muerto…

Nosotros no lo sabíamos…

Hoy es jueves. Pedro ha muerto.

Andrés Martínez

Cuando desperté, seguía ahí. Tenía los ojos abiertos, la piel pálida y unos colmillos llenos de sangre. Pensé que estaba muerto. Me levanté y empecé a caminar con mucho sigilo hacia la puerta y cuando me faltaba un paso para salir, noté que algo me tiraba del pie. Era él y estaba vivo. Me entró el pánico y quise gritar y pedir ayuda pero por mas que intentaba no podía. Me di la vuelta y, en ese mismo instante, estaba encima de mí. Todo pasó muy deprisa, en una milésima de segundo. Me mordió. Ahora soy una vampira y si lees esto echa a correr porque no muy lejos de ahí estaré YO…..

Alisson Veizaga